Introducción
Elena Ivánovna Popova, una joven y bella viuda, se ha encerrado en su casa de campo, decidida a guardar luto eterno y fidelidad absoluta a la memoria de su difunto marido… un marido que, como ella misma reconoce, la engañaba sin cesar. En vano su viejo criado Lucas la anima a salir, a vivir, a mirar a los apuestos oficiales del regimiento vecino: ella se aferra a su duelo teatral y a su sacrificio.
La irrupción de Grigori Smirnov, un terrateniente brusco y arruinado, hace estallar la comedia. Viene a cobrar una deuda del difunto y necesita el dinero hoy mismo; ella se niega a pagarle hasta pasado mañana. De la disputa por los rublos pasan al insulto, y del insulto al absurdo total: el «oso» Smirnov, misógino furibundo que asegura preferir «un barril de dinamita» a una mujer, acaba retando a la viuda a un duelo a pistola. Y ella, lejos de amilanarse, ¡acepta encantada!
Pero mientras le enseña a disparar, ocurre lo inevitable: Smirnov, admirado por el fuego y el coraje de aquella mujer que no se parece a ninguna, se enamora perdidamente de ella en el acto. Y la viuda, pese a sus protestas y su odio declarado, sucumbe también. Cuando los criados irrumpen armados de garrotes para salvar a su señora del duelo, la encuentran… en brazos del «oso». «El oso» (a veces traducida como «Un duelo») es uno de los vodeviles más célebres y divertidos de Chéjov: una farsa chispeante sobre el amor que nace del odio y sobre la comedia de las poses humanas.