Introducción
Una de las mejores narraciones marinas de Joseph Conrad, un relato magistral sobre la furia de la naturaleza y el temple del hombre corriente. El vapor Nan-Shan navega por los mares de China con un cargamento y doscientos culíes chinos que regresan a casa con sus ahorros. Al mando va el capitán Tom MacWhirr, un hombre de una vulgaridad absoluta: sin imaginación, sin elocuencia, incapaz de entender media palabra que se salga de la rutina, pero de una solidez y una honradez inquebrantables.
Cuando el barómetro se desploma y todos los signos anuncian la llegada de un tifón descomunal, el primer oficial Jukes espera que el capitán, como manda la prudencia, cambie el rumbo para esquivar la tormenta. Pero MacWhirr, incapaz de fiarse de nada que no haya visto con sus propios ojos, desdeña las «reglas para esquivar brisas» y toma una decisión asombrosa: atravesar el tifón de frente, porque «un vapor a toda potencia tiene que enfrentarse a él».
Lo que sigue es una de las descripciones más impresionantes de una tempestad en toda la literatura, y a la vez un estudio profundo del heroísmo callado. Mientras el mundo se deshace en agua y viento, y bajo cubierta los culíes se debaten en el caos por sus monedas desparramadas, la obtusa firmeza de MacWhirr —su fidelidad ciega al deber— salva al barco y a todos a bordo. «Tifón» es una parábola inolvidable sobre el valor de la gente sencilla.