Introducción
Un penetrante fragmento del joven Friedrich Nietzsche, escrito hacia 1871 en el entorno de El nacimiento de la tragedia, en el que el filósofo reflexiona sobre la naturaleza de la música y sus relaciones con el lenguaje, la poesía y el sentimiento. Es una de sus meditaciones estéticas más agudas, marcada por la filosofía de Schopenhauer y por su intensa amistad con el compositor Richard Wagner.
Nietzsche establece una jerarquía radical entre la música y la palabra. Para él, la música es un arte de un orden superior, pues no representa fenómenos, sino que expresa directamente la Voluntad, la esencia misma del mundo: «la Voluntad es el objeto de la música». La palabra, en cambio, es «un mero símbolo», incapaz de alcanzar esa profundidad, porque «la palabra y la cosa no tienen una relación necesaria». De ahí que la poesía y el texto, cuando se unen a la música, ocupen siempre un lugar subordinado.
El fragmento contiene además una idea sorprendente y provocadora sobre el arte: el sentimentalismo, el «tono sentimental», es precisamente «lo no artístico», y solo su desaparición permite la verdadera contemplación estética. Con su densidad y su audacia, «Sobre la música y la palabra» es una lectura fundamental para comprender la estética de Nietzsche y su concepción de la música como el arte supremo.