Introducción
Un ingenioso y perspicaz relato de Charlotte Perkins Gilman, la pionera del pensamiento feminista estadounidense, que utiliza un recurso fantástico para explorar, con humor y lucidez, las diferencias entre la experiencia masculina y femenina en la sociedad de su tiempo. La protagonista es Mollie Mathewson, «un hermoso ejemplo de lo que se reverencia como una verdadera mujer», que sin embargo, un día, ve cumplido su secreto deseo: despertar convertida en un hombre.
Transformada de pronto en su propio marido, Gerald, Mollie experimenta el mundo desde la perspectiva masculina y descubre, asombrada, un sinfín de libertades y privilegios que jamás había conocido: la comodidad de la ropa práctica con bolsillos, la sensación de seguridad que da el dinero propio, la libertad de movimientos, la manera en que los hombres «hacen, viven y ven» el mundo como si fuera enteramente suyo. Al vivir en la piel del otro, comprende de golpe las desigualdades invisibles que estructuran la vida cotidiana.
Con su fina ironía, su humor y su aguda observación social, «Si yo fuera un hombre» es una pequeña joya del feminismo literario. Gilman convierte un cuento fantástico de intercambio de identidad en una brillante crítica de los roles de género y de los privilegios que se dan por naturales, en una lectura tan amena como reveladora, sorprendentemente vigente más de un siglo después.