Introducción
Dickens afila su ironía contra la pedantería y la falsa sentimentalidad en este delicioso cuadro de costumbres. En el centro está «Minerva House», la pretenciosa escuela de señoritas de las hermanas Crumpton —dos solteronas «tiesas como un palo», con peluca y olor a lavanda—, donde una veintena de muchachas adquieren «un conocimiento superficial de todo y un verdadero conocimiento de nada».
El engreído Cornelio Brook Dingwall, diputado que «tenía una gran idea de sus propias habilidades, lo que debía ser un inmenso consuelo para él, ya que nadie más abrigaba tal creencia», les confía a su hija Lavinia para curarla de un exceso de romanticismo: la niña se ha vuelto «sentimental» y hay que enderezarla. Pero el remedio se vuelve enfermedad. En la escuela aparece un joven poseur, Teodosio, maestro en fingir arrebatos poéticos, y entre versos y suspiros afectados conquista a la muchacha… hasta que ambos se fugan, con el enredo tejido en la propia «casa de la Sabiduría».
La comedia es doble: Dickens se burla a la vez de la sentimentalidad cursi que se quiere corregir y de la solemnidad hueca, la vanidad y el esnobismo de quienes pretenden corregirla. Un retrato mordaz de la clase media victoriana, escrito con la vena satírica y el ojo caricaturesco del joven Dickens.