Introducción
Un cuento de hadas de Charles Perrault, más filosófico y galante que terrorífico, sobre la belleza, la inteligencia y el poder transformador del amor. Un príncipe nace tan feo y contrahecho que se duda si es humano; pero un hada le concede un don compensatorio: será extraordinariamente inteligente y podrá otorgar esa misma inteligencia a la persona que más llegue a amar. Por el mechón con que vino al mundo, lo llaman Riquete el del Copete.
En un reino vecino nacen después dos princesas: la mayor, bellísima pero rematadamente estúpida; la menor, fea pero de gran ingenio. El hada concede a la hermosa el poder de dar belleza a quien ame. La princesa bella sufre por su torpeza, hasta que un día, en el bosque, se encuentra con Riquete, quien se ha enamorado de ella por sus retratos. Él le ofrece su don: la hará inteligente si acepta casarse con él en el plazo de un año. Ella acepta, y al instante se vuelve ingeniosa y brillante.
Pasado el año, ya inteligente y cortejada por muchos, la princesa duda en cumplir su promesa a aquel príncipe feo. Pero Riquete le recuerda que ella también posee un don: puede volverlo hermoso si lo ama. Al desear con toda el alma que así sea, Riquete se transforma —o quizá, sugiere Perrault, fue el amor el que se lo hizo ver hermoso—. «Riquete el del Copete» es una fábula deliciosa sobre cómo el amor presta inteligencia y belleza, y sobre que «en quien amamos vemos talento».