Introducción
Una de las novelas cortas más hermosas y conmovedoras de Iván Turguéniev, y una de las cumbres del relato sobre el despertar del amor y la pérdida de la inocencia. El marco es una reunión nocturna en la que unos amigos deciden que «cada uno debe contar la historia de su primer amor». Vladímir Petróvich prefiere escribir la suya, y lo que sigue es su relato.
En el verano de 1833, cuando tenía dieciséis años, Vladímir pasa una temporada con su familia en una casa de campo cerca de Moscú. En la finca vecina se instala una princesa venida a menos con su hija, Zinaída Alexándrovna, una joven de veintiún años, bella, ingeniosa y caprichosa, rodeada de una corte de admiradores a los que gobierna a su antojo. Vladímir se enamora perdidamente de ella, «rebosando de una felicidad» adolescente, y entra en el juego de aquel séquito, entre esperanzas, humillaciones y celos.
Pero pronto intuye que Zinaída ama en secreto a otro hombre, y la revelación, cuando llega, es devastadora: el amante secreto de Zinaída es su propio padre. Vladímir presencia, escondido, la relación imposible entre ambos, y su primer amor se estrella contra la realidad del deseo adulto y el dolor. Años después sabrá que Zinaída murió de parto y que su padre falleció poco después. «Primer amor» es una obra maestra sobre la juventud, la pasión y la melancolía del tiempo perdido.