Introducción
La poesía de San Juan de la Cruz, la cima absoluta de la lírica mística en lengua española y una de las cumbres de toda la poesía universal. Estos poemas —entre ellos el «Cántico espiritual», la «Noche oscura del alma» y la «Llama de amor viva»— expresan, con una belleza y una intensidad inigualables, la experiencia mística de la unión del alma con Dios, en versos de perfección formal y hondura espiritual sobrecogedoras.
Juan de Yepes, San Juan de la Cruz, fue un fraile carmelita, místico y reformador del siglo XVI que, en unos pocos poemas de extensión breve, alcanzó una de las expresiones más altas de la experiencia religiosa y del arte poético jamás logradas. Valiéndose del lenguaje del amor humano y de la poesía amorosa de su tiempo —el diálogo entre la Amada (el alma) y el Amado (Dios), la búsqueda nocturna, el encuentro gozoso—, San Juan expresa lo inefable: el camino del alma hacia la unión con lo divino, a través de la «noche oscura» (el despojamiento de todo) hasta la fusión amorosa. Sus poemas, de una musicalidad y una belleza perfectas, funden como nadie el fervor místico y la más alta poesía, y él mismo los comentó en profundos tratados en prosa. La influencia de su lírica ha sido inmensa y su condición de cumbre de la poesía española es unánime.
Cumbre de la poesía mística y de la lírica española, las «Poesías» de San Juan de la Cruz son una lectura de belleza y hondura incomparables. La voz del gran místico, de dominio público.