Editar capítulo

Texto plano · una línea en blanco separa párrafos · «## » = subtítulo

caracteres
Cronómetro:

Lectura rápida

Premium
Velocidad ppm

Demo hasta ppm · Premium llega a ppm.

Palabras por ráfaga

Más de 1 palabra por ráfaga es premium.

Entrenar fijaciones
Intensidad
ppm
Introducción

Tipografía y lectura

Tamaño
Fondo
Ancho
Justificado
Guiones (partición)
Ortografía moderna (fué→fue)
Fuente

Voz

Tu navegador no tiene voces instaladas para la lectura.

¿Las voces suenan robóticas? Cómo instalar voces más naturales →

Acerca del libro

Portada de Pipa

Leopoldo Alas «Clarín»

Pipa

Hay escritores que se conocen por su obra mayor y se desconocen por todo lo demás. Leopoldo Alas «Clarín» es uno de ellos: la sombra inmensa de La Regenta ha cubierto durante décadas el resto de su producción, como si aquel monumento narrativo hubiera absorbido toda la luz disponible. Pero Clarín fue también, y con igual maestría, un cuentista extraordinario; y Pipa, publicada en 1886, es la prueba más luminosa de que en el cuento breve encontró un territorio donde su talento respiraba de otra m
Ver ficha completa

Reportar un error

¿Qué problema encontraste en este libro?

Para leer o escuchar la obra completa, adquiérela y consérvala para siempre, o hazte Premium.

Regístrate para conseguir este libro con tu 1.er crédito, o hazte Premium.

👑 Premium · acceso ilimitado
Portada de Pipa
Pipa
Leopoldo Alas «Clarín»

Introducción

Hay escritores que se conocen por su obra mayor y se desconocen por todo lo demás. Leopoldo Alas «Clarín» es uno de ellos: la sombra inmensa de La Regenta ha cubierto durante décadas el resto de su producción, como si aquel monumento narrativo hubiera absorbido toda la luz disponible. Pero Clarín fue también, y con igual maestría, un cuentista extraordinario; y Pipa, publicada en 1886, es la prueba más luminosa de que en el cuento breve encontró un territorio donde su talento respiraba de otra manera: con más libertad, con más ternura, y a veces con una crueldad que duele precisamente porque viene envuelta en delicadeza.

El título es el nombre de un niño. Un niño pobre, de esos que el siglo XIX español producía en abundancia y la literatura oficial prefería ignorar o convertir en símbolo decorativo. Clarín no lo convierte en símbolo: lo convierte en persona. Esa es quizá la primera y más honda sorpresa de este libro: la mirada. No hay condescendencia, no hay el paternalismo ilustrado que asoma en tantos retratos de infancia mísera de la época. Hay algo más incómodo y más verdadero.

Clarín era, entre otras cosas, el crítico literario más temido de su tiempo. Sus paliques podían hundir una reputación con una frase. Ese hombre de pluma afilada y juicio implacable es el mismo que escribió sobre Pipa con una voz que parece salir de otro lugar, de una zona más íntima y vulnerable de su escritura. Esa tensión —entre el intelectual irónico y el narrador capaz de emoción genuina— recorre todo el volumen y le da una textura particular, casi contradictoria, que no se encuentra fácilmente en sus contemporáneos.

Porque Pipa no es solo un cuento: es también el título de una colección de relatos que Clarín reunió bajo ese nombre y que muestra la amplitud de su registro. Del retrato social a la introspección psicológica, del humor corrosivo a la melancolía más desnuda, estas páginas demuestran que el autor dominaba los tonos como un músico que sabe cuándo subir el volumen y cuándo dejar que el silencio hable.

Leer a Clarín en el cuento es también entender mejor la España de la Restauración: ese país que se modernizaba a trompicones, que debatía entre la tradición y el progreso, entre la Iglesia y el laicismo, entre el campo y la ciudad incipiente. Pero no como telón de fondo pintoresco, sino como presión real sobre los cuerpos y las conciencias de personajes concretos, pequeños, olvidables según el mundo, inolvidables según la literatura.

Hay en estos cuentos una honestidad que incomoda un poco, y esa incomodidad es señal de que algo funciona. Clarín no consuela al lector ni le ofrece resoluciones tranquilizadoras. Sus finales suelen dejar una pregunta flotando, o una imagen que no se va del todo, o la sensación extraña de haber visto algo que no debería haberse visto.

Para quien llega a Clarín por primera vez, Pipa es una puerta lateral, más íntima que la entrada principal de La Regenta, y quizá más reveladora del hombre que había detrás del crítico. Para quien ya lo conoce, es el recordatorio de que los grandes escritores no caben nunca en una sola obra.

Este libro espera ser leído despacio, con la atención que se le presta a alguien que habla en voz baja pero dice cosas importantes.

Toca un párrafo

Cada gran obra esconde gemas del pensamiento

Hay frases que atraviesan los siglos, revelan verdades profundas y muchas veces cambian vidas. Viven escondidas en las obras que han marcado la historia de la humanidad. Leer es minarlas: cuando encuentres una que de verdad lo sea, márcala; si es una gema, se publicará con tu nombre en la página del autor y del libro. También descubrirás las gemas que ha hallado la comunidad.

No toda frase es una gema: una gema se sostiene sola, dice algo profundo y resuena en cualquiera.

Guardar en colección

Aún no tienes colecciones. Crea la primera abajo.