Introducción
Uno de los cuentos maravillosos más célebres y singulares de Charles Perrault, una historia que, bajo su ropaje de fábula, aborda con delicadeza temas difíciles y encierra una enseñanza sobre la virtud y la constancia. Un rey poderoso y feliz, casado con una reina hermosa y virtuosa, posee entre sus tesoros un asno prodigioso que, en lugar de estiércol, produce monedas de oro. Al morir la reina, esta hace prometer a su esposo que solo volverá a casarse con una mujer más bella y perfecta que ella.
Pasado el tiempo, el rey descubre que la única que supera a la difunta reina es su propia hija, y decide, insensatamente, casarse con ella. Horrorizada, la princesa acude a su madrina, el hada de las Lilas, que le aconseja poner al rey condiciones imposibles: le pedirá tres vestidos maravillosos —del color del tiempo, de la luna y del sol, tan hermoso este que «el firmamento no es de un azul más bello»— y, por fin, la piel del asno de oro.
Cuando el rey cumple incluso esa última petición, la princesa huye disfrazada bajo la fea piel del asno y se refugia como humilde sirvienta en una granja lejana. Allí, escondida su belleza, un anillo caído en un pastel y un príncipe enamorado la conducirán a un desenlace feliz. Con su magia, su ingenio y su moraleja sobre la virtud que resplandece bajo cualquier disfraz, «Piel de asno» es una joya del cuento clásico europeo.