Introducción
Garcilaso de la Vega introdujo el Renacimiento en la poesía española y fijó para siempre su música. Sus églogas y sonetos —el amor, la naturaleza idealizada, la melancolía— llevaron el endecasílabo italiano a una perfección que se volvió modelo de todos los poetas posteriores.
«Escrito está en mi alma vuestro gesto»: la delicadeza y la emoción hechas verso.