Introducción
Antes de las grandes novelas del sufrimiento y la culpa, Dostoyevski escribió esta joya breve y luminosa. Noches blancas transcurre en esos veranos de San Petersburgo en que el sol apenas se pone y la ciudad parece suspendida entre el sueño y la vigilia. Su protagonista es un «soñador»: un joven solitario que vive más en su imaginación que en la realidad, y que apenas se atreve a hablar con nadie.
Todo cambia cuando conoce a Nástenka. Durante cuatro noches, dos soledades se encuentran y se cuentan la vida, y el soñador se permite, por una vez, esperar la felicidad. Dostoyevski capta como pocos la ternura, la ilusión y la fragilidad de ese instante, y también su reverso: la melancolía de quien ama sin ser correspondido. Es una historia sencilla y desgarradora sobre la soledad, el anhelo y esos momentos que, aunque no duren, bastan para iluminar toda una vida.