Editar capítulo

Texto plano · una línea en blanco separa párrafos · «## » = subtítulo

caracteres
Cronómetro:

Lectura rápida

Premium
Velocidad ppm

Demo hasta ppm · Premium llega a ppm.

Palabras por ráfaga

Más de 1 palabra por ráfaga es premium.

Entrenar fijaciones
Intensidad
ppm
Introducción

Tipografía y lectura

Tamaño
Fondo
Ancho
Justificado
Guiones (partición)
Ortografía moderna (fué→fue)
Fuente

Voz

Tu navegador no tiene voces instaladas para la lectura.

¿Las voces suenan robóticas? Cómo instalar voces más naturales →

Acerca del libro

Portada de Morgan

Emilio Salgari

Morgan

Hay nombres que el tiempo no borra, sino que pule hasta volverlos brillantes como el filo de un sable. Henry Morgan es uno de ellos: bucanero, almirante, gobernador de Jamaica, hombre que cruzó la línea entre la ley y el crimen tantas veces que al final esa línea dejó de existir para él. Emilio Salgari lo sabía, y cuando puso los ojos sobre esa figura colosal del siglo XVII, no vio a un villano ni a un héroe, sino algo mucho más interesante: una fuerza de la naturaleza con nombre propio.
Ver ficha completa

Reportar un error

¿Qué problema encontraste en este libro?

Para leer o escuchar la obra completa, adquiérela y consérvala para siempre, o hazte Premium.

Regístrate para conseguir este libro con tu 1.er crédito, o hazte Premium.

👑 Premium · acceso ilimitado
Portada de Morgan
Morgan
Emilio Salgari

Introducción

Hay nombres que el tiempo no borra, sino que pule hasta volverlos brillantes como el filo de un sable. Henry Morgan es uno de ellos: bucanero, almirante, gobernador de Jamaica, hombre que cruzó la línea entre la ley y el crimen tantas veces que al final esa línea dejó de existir para él. Emilio Salgari lo sabía, y cuando puso los ojos sobre esa figura colosal del siglo XVII, no vio a un villano ni a un héroe, sino algo mucho más interesante: una fuerza de la naturaleza con nombre propio.

Salgari es, en sí mismo, una historia que merece contarse antes de abrir cualquiera de sus libros. Nació en Verona en 1862 y murió en Turín en 1911 sin haber salido apenas de Italia, sin haber visto el Caribe que describía con una precisión casi alucinatoria, sin haber navegado más que en los mapas y en las enciclopedias que devoraba en las bibliotecas. Escribió más de doscientas obras a una velocidad que asombraba a sus editores y arruinaba su salud. Fue el gran inventor de mundos ajenos, el hombre que conocía el olor de la selva sin haberla pisado. Esa paradoja no lo empequeñece: lo convierte en un caso único en la historia de la literatura de aventuras.

Con Morgan, Salgari se adentra en el Caribe del siglo XVII, ese escenario donde el Imperio español se desmoronaba lentamente bajo los golpes de corsarios, bucaneros y potencias rivales. No es el Caribe de las postales ni el de los piratas de opereta: es un mundo de madera podrida, pólvora húmeda, traiciones selladas con un apretón de manos y lealtades que duran lo que dura una botella de ron. Un mundo en el que la violencia no es espectáculo sino condición de supervivencia.

Lo que hace singular a este libro dentro de la vasta producción salgariana es su protagonista. Morgan no es un héroe romántico al uso, no es el noble forajido que roba a los ricos para dárselo a los pobres. Es ambicioso, calculador, capaz de una crueldad fría que el propio Salgari no disimula. Y sin embargo resulta imposible apartar los ojos de él, porque Salgari comprende algo que los moralistas olvidan con frecuencia: que la grandeza y la maldad no siempre viajan en barcos distintos.

La prosa de Salgari tiene un ritmo que recuerda al del mar: avanza, retrocede, se acumula y rompe. No es una escritura de orfebre; es una escritura de carpintero de ribera, sólida, funcional, construida para resistir la tormenta. Cada capítulo empuja al siguiente con una urgencia que hace difícil detenerse, y esa dificultad es, en el fondo, el mayor elogio que puede hacerse a un narrador de aventuras.

Leer a Salgari hoy es también un ejercicio de memoria colectiva. Generaciones enteras de lectores en Italia, en España, en América Latina crecieron con sus páginas. Hay algo en él que pertenece a la infancia de la imaginación, a ese momento en que uno descubre que los libros pueden llevarte a lugares donde nunca podrás ir de otra manera. Pero Morgan no es solo un libro para aquella infancia: es un libro para quien quiera entender cómo se construye un mito, cómo un hombre real se convierte en leyenda y cómo la leyenda, bien contada, resulta más verdadera que la historia.

El Caribe te espera al otro lado de esta primera página. No lo encontrarás en ningún atlas.

Toca un párrafo

Cada gran obra esconde gemas del pensamiento

Hay frases que atraviesan los siglos, revelan verdades profundas y muchas veces cambian vidas. Viven escondidas en las obras que han marcado la historia de la humanidad. Leer es minarlas: cuando encuentres una que de verdad lo sea, márcala; si es una gema, se publicará con tu nombre en la página del autor y del libro. También descubrirás las gemas que ha hallado la comunidad.

No toda frase es una gema: una gema se sostiene sola, dice algo profundo y resuena en cualquiera.

Guardar en colección

Aún no tienes colecciones. Crea la primera abajo.