Introducción
El poema más célebre y conmovedor de José Rizal, héroe nacional de Filipinas, y una de las cumbres de la poesía patriótica en lengua española. «Mi último adiós» fue escrito por Rizal en la víspera de su fusilamiento, en diciembre de 1896, en la prisión de Fort Santiago, y oculto dentro de una lamparilla que entregó a su familia. Es el testamento poético y espiritual de un mártir que entregó su vida por la libertad de su patria.
En estos versos serenos y sublimes, sin rencor ni amargura, Rizal se despide de Filipinas —la «Perla del mar de oriente», su «región del sol querida»— y ofrece con gozo su vida como sacrificio por la tierra amada. El poema conjuga el amor a la patria, la aceptación de la muerte, la fe y una emoción contenida de extraordinaria belleza, elevándose muy por encima de la circunstancia trágica que lo inspiró para alcanzar una dimensión universal.
Considerado una obra maestra absoluta y un símbolo de la nación filipina, «Mi último adiós» ha sido traducido a decenas de lenguas y aprendido de memoria por generaciones. Es, junto a sus novelas, el legado más precioso de Rizal, y una de las despedidas más nobles y hermosas jamás escritas por un condenado a muerte.