Introducción
Una obra breve y demoledora que muchos consideran la primera novela existencialista de la historia y una de las cumbres del pensamiento de Fiódor Dostoyevski. Su protagonista y narrador es «el hombre del subsuelo»: un funcionario retirado de San Petersburgo, resentido, hiperconsciente y torturado, que desde su rincón lanza un monólogo febril y contradictorio contra su época y contra sí mismo. «Soy un hombre enfermo... Soy un hombre rencoroso. Soy un hombre poco atractivo», comienza, en una de las aperturas más célebres de la literatura.
En la primera parte, «El subsuelo», el narrador arremete contra el racionalismo y el utilitarismo que prometían la felicidad mediante la razón y el interés propio. Sostiene que «ser demasiado consciente es una enfermedad», y que el hombre, antes que aceptar la certeza matemática de que «dos y dos son cuatro» —para él, «el principio de la muerte»—, elegirá el capricho, el sufrimiento y la destrucción con tal de afirmar su libre albedrío. Es un alegato feroz a favor de la libertad humana frente a todo sistema.
En la segunda parte, «A propósito de la nieve húmeda», el narrador rememora episodios humillantes de su juventud: su rencorosa obsesión por un oficial, una cena desastrosa con antiguos condiscípulos y, sobre todo, su cruel encuentro con la joven prostituta Liza, a la que primero conmueve con la promesa de otra vida y luego, por pura vileza y orgullo herido, humilla sin piedad. «Memorias del subsuelo» es una obra maestra sobre la conciencia enferma, la libertad y la miseria del alma humana.