Introducción
Una de las obras más célebres, duras y admiradas de Antón Chéjov, el gran maestro ruso, un retrato descarnado y conmovedor de la vida del campesinado ruso a finales del siglo XIX. «Los campesinos» (1897) es una novela corta magistral que muestra, sin idealización ni sentimentalismo, la miseria, la ignorancia y la dureza —pero también la humanidad— de la vida en una aldea rusa.
La obra sigue a Nikolái, un camarero de Moscú que, enfermo y sin trabajo, regresa con su mujer y su hija a su aldea natal para vivir con su familia campesina. Lo que encuentra es un mundo de pobreza extrema, hacinamiento, alcoholismo, trabajo agotador, brutalidad y supersticiones, muy lejos de cualquier idílica visión del campo. Con una honestidad implacable y una mirada a la vez crítica y profundamente compasiva, Chéjov retrata las condiciones inhumanas en que vivían los campesinos rusos, sin ocultar sus defectos ni su degradación, pero también sin negarles su humanidad, sus momentos de ternura y su dignidad. La obra causó un enorme impacto en la Rusia de su tiempo y avivó el debate sobre la cuestión campesina y la injusticia social.
Considerada una de las cimas de la narrativa de Chéjov y un documento social de primer orden, «Los campesinos» es una lectura intensa, sobria y estremecedora. Una obra maestra del realismo, de la mano de uno de los mayores escritores de todos los tiempos, de dominio público.