Editar capítulo

Texto plano · una línea en blanco separa párrafos · «## » = subtítulo

caracteres
Cronómetro:

Lectura rápida

Premium
Velocidad ppm

Demo hasta ppm · Premium llega a ppm.

Palabras por ráfaga

Más de 1 palabra por ráfaga es premium.

Entrenar fijaciones
Intensidad
ppm
Introducción

Tipografía y lectura

Tamaño
Fondo
Ancho
Justificado
Guiones (partición)
Ortografía moderna (fué→fue)
Fuente

Voz

Tu navegador no tiene voces instaladas para la lectura.

¿Las voces suenan robóticas? Cómo instalar voces más naturales →

Acerca del libro

Portada de Lo innombrable

H. P. Lovecraft

Lo innombrable

Hay cosas que el lenguaje no puede sostener. No porque sean demasiado complejas, sino porque son demasiado otras: pertenecen a una categoría de existencia para la que las palabras humanas resultan instrumentos ridículos, herramientas de cocina ante una cirugía imposible. Howard Phillips Lovecraft lo sabía, y dedicó buena parte de su vida a demostrar esa imposibilidad con una paradoja deliciosa: escribir sobre lo que no se puede escribir.
Ver ficha completa

Reportar un error

¿Qué problema encontraste en este libro?

Para leer o escuchar la obra completa, adquiérela y consérvala para siempre, o hazte Premium.

Regístrate para conseguir este libro con tu 1.er crédito, o hazte Premium.

👑 Premium · acceso ilimitado
Portada de Lo innombrable
Lo innombrable
H. P. Lovecraft

Introducción

Hay cosas que el lenguaje no puede sostener. No porque sean demasiado complejas, sino porque son demasiado otras: pertenecen a una categoría de existencia para la que las palabras humanas resultan instrumentos ridículos, herramientas de cocina ante una cirugía imposible. Howard Phillips Lovecraft lo sabía, y dedicó buena parte de su vida a demostrar esa imposibilidad con una paradoja deliciosa: escribir sobre lo que no se puede escribir.

«Lo innombrable» es, en apariencia, uno de sus relatos más breves y más modestos. Dos amigos conversan en un cementerio de Nueva Inglaterra, apoyados contra una lápida colonial, discutiendo si existe aquello que la razón no puede clasificar. Uno de ellos —Carter, alter ego apenas disimulado del propio Lovecraft— defiende que el terror verdadero vive precisamente donde los conceptos se rinden. El otro responde con el escepticismo satisfecho de quien cree que todo tiene nombre y, por tanto, forma y límite. Es casi un diálogo filosófico. Casi.

Lo que hace singular a este cuento dentro del universo lovecraftiano no es su monstruo —que existe, y es perturbador— sino su argumento. Lovecraft no se limita aquí a narrar el horror: lo defiende como categoría estética y metafísica. Hay algo profundamente autobiográfico en esa discusión entre los dos hombres, porque Lovecraft pasó años justificando ante un mundo racionalista su convicción de que la literatura fantástica no era evasión sino revelación: la única forma honesta de hablar de lo que la ciencia todavía no ha alcanzado, y quizás nunca alcance.

Escrito en 1923 y publicado en las páginas de Weird Tales, el relato pertenece a ese período en que Lovecraft afinaba con precisión de relojero su cosmología del miedo. Nueva Inglaterra no es aquí un decorado pintoresco sino una geografía cargada de memoria oscura: casas coloniales con historias que nadie quiere terminar de contar, cementerios donde las fechas en las lápidas no siempre coinciden con lo que la gente recuerda, linajes que se prolongan de maneras que la biología no explica del todo.

Hay en Lovecraft una tensión que muy pocos autores de terror han sabido sostener: la de un hombre profundamente racionalista —lector voraz de ciencia, admirador de la astronomía— que al mismo tiempo estaba convencido de que el universo guardaba algo absolutamente indiferente a la razón humana. Esa tensión no se resuelve en «Lo innombrable»; se exhibe, con una honestidad casi cruel.

El relato funciona también como una pequeña poética disfrazada de ficción. Cuando Carter defiende la legitimidad de lo indescriptible, está defendiendo al propio Lovecraft ante sus críticos, ante quienes le pedían mayor verosimilitud, mayor contención, mayor respeto por los límites de lo posible. La respuesta que da la noche a esa discusión es, digámoslo así, contundente.

Leer a Lovecraft por primera vez produce una sensación extraña: la de que el miedo que genera no viene de imágenes concretas sino de su ausencia deliberada. Cuanto menos describe, más aterra. «Lo innombrable» lleva ese principio hasta su consecuencia lógica y lo convierte en tema, en forma y en experiencia simultáneos. Es un cuento sobre el horror que es horror mientras uno lo lee.

Pocas obras consiguen que su propio título sea ya una advertencia y una promesa. Esta lo logra. Y cuando llegue el momento en que Carter intente explicar lo que vio, usted entenderá por qué algunas cosas merecen, honestamente, quedarse sin nombre.

Toca un párrafo

Cada gran obra esconde gemas del pensamiento

Hay frases que atraviesan los siglos, revelan verdades profundas y muchas veces cambian vidas. Viven escondidas en las obras que han marcado la historia de la humanidad. Leer es minarlas: cuando encuentres una que de verdad lo sea, márcala; si es una gema, se publicará con tu nombre en la página del autor y del libro. También descubrirás las gemas que ha hallado la comunidad.

No toda frase es una gema: una gema se sostiene sola, dice algo profundo y resuena en cualquiera.

Guardar en colección

Aún no tienes colecciones. Crea la primera abajo.