Introducción
La novela que consagró a Goethe con solo veinticuatro años, encendió la fiebre del Romanticismo en toda Europa y se convirtió en un fenómeno literario y social sin precedentes. Escrita en forma de cartas, «Las penas del joven Werther» es la historia del amor imposible, absoluto y devastador de un joven sensible y apasionado por una mujer que no puede corresponderle.
Werther, un muchacho culto, artista y de exquisita sensibilidad, llega a una apacible aldea alemana donde, embriagado por la belleza de la naturaleza —«creados para almas como yo»—, conoce a Carlota (Lotte), una joven encantadora y bondadosa. Pese a saber que ella está prometida con Alberto, un hombre honesto y sereno, Werther se enamora perdidamente. Su pasión, alimentada por el trato cotidiano y por la imposibilidad de la unión, crece hasta convertirse en una obsesión que lo consume por dentro.
Incapaz de renunciar a Carlota ni de soportar su ausencia, arrastrado por la exaltación de sus sentimientos y por un mundo que no comprende su alma, Werther se hunde en una desesperación sin salida. Con su intensidad emocional, su culto a la naturaleza y al sentimiento, y su trágico desenlace, la novela definió la sensibilidad de toda una época y provocó una oleada de imitadores. «Werther» es la obra fundacional del Romanticismo y una de las novelas más influyentes jamás escritas.