Introducción
El relato que abre Dublineses y con el que James Joyce inauguró su exploración de la vida dublinesa, marcada por la idea de la «parálisis». «Las hermanas» es un cuento sutil, enigmático y perturbador sobre la muerte de un viejo sacerdote y la mirada de un niño que intenta comprender el misterio y la sombra que rodean esa figura.
El narrador, un muchacho, se entera de la muerte del padre Flynn, un anciano sacerdote paralítico con quien mantenía una relación especial y que había sido para él una suerte de maestro. A través de las conversaciones de los adultos —insinuaciones, silencios, medias palabras— y de la visita a la casa mortuoria, donde las hermanas del difunto velan el cuerpo, el niño (y el lector) va percibiendo que algo oscuro, no dicho del todo, envolvía la vida y la mente del sacerdote. Con una técnica magistral de la sugerencia y la elipsis, Joyce crea una atmósfera cargada de misterio y de decadencia, e introduce desde la primera página los grandes temas de Dublineses: la parálisis, la frustración y la sombra de la muerte.
Relato inaugural de Dublineses y clave para entender toda la obra, «Las hermanas» es una lectura breve, densa y fascinante. Un ejemplo perfecto del arte de la insinuación de James Joyce, uno de los grandes maestros del cuento moderno.