Introducción
Una de las comedias más divertidas y populares de William Shakespeare, la única enteramente ambientada en la Inglaterra contemporánea del autor, y un festival de enredo, ingenio y risa protagonizado por uno de sus personajes más célebres: el gordo, fanfarrón y siempre necesitado sir John Falstaff. Según la tradición, la reina Isabel I, encantada con el Falstaff de los dramas históricos, pidió a Shakespeare una obra en la que se viera al viejo pícaro enamorado.
El resultado es esta comedia burguesa y costumbrista. Falstaff, escaso de dinero, decide seducir a la vez a dos respetables y acomodadas damas casadas de la villa de Windsor —la señora Ford y la señora Page—, con la idea de echar mano de las bolsas de sus maridos. Pero envía a ambas la misma carta de amor, y las dos «alegres comadres», lejos de caer en la trampa, descubren el engaño y deciden vengarse dándole al vanidoso caballero una lección inolvidable, a base de burlas humillantes: entre ellas, la célebre escena en que Falstaff acaba escondido en un cesto de ropa sucia y arrojado al río.
Entretejida con los enredos amorosos en torno a la joven Ana Page y sus pretendientes, y con la comicidad de personajes secundarios inolvidables, «Las alegres comadres de Windsor» es una comedia luminosa sobre el ingenio femenino, los celos y el castigo de la vanidad. Una obra deliciosa que muestra la faceta más risueña del genio de Shakespeare.