Introducción
Un texto fundamental del joven Friedrich Nietzsche, germen y anticipo de su primera gran obra, El nacimiento de la tragedia. En estas páginas, el filósofo formula por primera vez su célebre y revolucionaria distinción entre las dos fuerzas que, según él, alumbraron el arte griego y explican la esencia misma del arte: lo apolíneo y lo dionisíaco. Los griegos, escribe, «erigieron dos divinidades, Apolo y Dioniso, como doble fuente de su arte».
Lo apolíneo, encarnado en el dios de la luz, la forma y el sueño, representa el mundo de la bella apariencia, de la mesura, de las imágenes nítidas y las artes plásticas. Lo dionisíaco, en cambio, encarnado en el dios del vino y el éxtasis, representa la embriaguez, la disolución del individuo en el todo, la música y la fuerza primordial de la vida. «En dos estados alcanza el ser humano la delicia de la existencia: en el sueño y en la embriaguez.» Del choque y la reconciliación de ambos impulsos nace la tragedia y, con ella, la más honda visión griega del mundo.
Con una prosa vibrante y llena de imágenes poderosas, Nietzsche despliega aquí las intuiciones que revolucionarían la estética y la filosofía. «La visión dionisíaca del mundo» es una lectura imprescindible para comprender el pensamiento del filósofo y una de las reflexiones más influyentes sobre el arte, la tragedia y el sentido de la existencia.