Introducción
La comedia más célebre y desternillante de Pedro Muñoz Seca, la obra cumbre del «astracán» —ese género de humor absurdo, disparatado y basado en el juego de palabras que el autor popularizó— y una de las piezas más representadas y queridas del teatro español. Subtitulada «caricatura de tragedia», parodia con genial ingenio los dramas históricos medievales en verso, en una fiesta continua del chiste, el retruécano y el disparate.
La trama, ambientada en una Edad Media de opereta, sigue las desventuras del noble don Mendo, que, tras ser injustamente acusado y encarcelado por culpa de la traición de su amada Magdalena —que lo abandona para casarse con el rico don Pero—, jura una venganza terrible: «pues dejará perduranza la venganza de don Mendo». Disfrazado de trovador con el nombre de Renato, don Mendo urde su desquite en la corte del rey Alfonso VII, entre duelos, equívocos, amores y traiciones, todo ello narrado en unos versos ripiosos y absurdos de comicidad irresistible.
Con sus rimas imposibles, sus chistes memorables —como el célebre juego de cartas del «siete y media»— y su parodia de las convenciones del teatro romántico e histórico, «La venganza de Don Mendo» (1918) es un clásico del humor español que sigue arrancando carcajadas casi un siglo después. Una obra genial que demuestra que la risa también es alta literatura.