Introducción
Un delicioso cuento romántico de Aleksandr Pushkin sobre el amor, el azar y el destino, tejido en torno a una noche de tormenta de nieve. En la Rusia rural de 1811, María Gavrílovna, joven y sensible hija de terratenientes acomodados, se ha enamorado de Vladímir, un pobre alférez que su familia no aprueba. Alimentada por las novelas francesas, la pareja decide casarse en secreto: María se fugará de noche a la iglesia de una aldea vecina, donde Vladímir la espera con un sacerdote.
Pero esa noche se desata una espantosa tempestad de nieve. María llega a la iglesia; Vladímir, en cambio, pierde el camino en la ventisca y vaga durante horas por la estepa helada, llegando cuando ya todo ha terminado. Porque, entretanto, un joven húsar de paso, Burmín, refugiándose del temporal, ha entrado por azar en aquella misma iglesia y, en la penumbra, por una «criminal travesura» de juventud, se ha dejado casar con la novia que aguardaba, sin que nadie advierta el engaño hasta que, al besarla, ella grita: «¡Ah, no es él!». Burmín huye en la noche.
Los años pasan. Vladímir marcha a la guerra contra Napoleón y muere; María, marcada por aquella noche y casada con un desconocido al que no puede identificar, rechaza a todos sus pretendientes. Hasta que conoce a Burmín, y ambos se enamoran. Pero él le confiesa que un obstáculo insalvable los separa: ya está casado, por una broma insensata, con una mujer que jamás ha vuelto a ver. Y entonces, con un vuelco del corazón, los dos descubren que son aquella pareja de la tormenta. «La tempestad de nieve» es una obra maestra sobre cómo el azar y el destino tejen, a veces, la felicidad.