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Acerca del libro

Portada de La señorita Brill

Katherine Mansfield

La señorita Brill

Una delicada y demoledora miniatura de Katherine Mansfield. La señorita Brill, una solitaria profesora de inglés, acude cada domingo a los Jardines Públicos con su vieja estola de piel a escuchar la banda y observar a la gente. Ese día, exaltada, descubre con felicidad que todos —ella incluida— son actores de una gran obra de teatro en la que cada uno tiene su papel. Pero la crueldad casual de una pareja de jóvenes, que se burla de ella y de su piel, hace añicos su ilusión. Vuelve a casa sin su golosina de siempre y guarda la piel en su caja, creyendo oír algo llorar. Un retrato conmovedor de la soledad y la ilusión rota.
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Portada de La señorita Brill
La señorita Brill
Katherine Mansfield

Introducción

Una de las miniaturas más perfectas y conmovedoras de Katherine Mansfield. En una tarde espléndida, la señorita Brill —una solitaria profesora de inglés— saca de su caja su vieja estola de piel, a la que trata con ternura como a una mascota, y acude, como cada domingo, a los Jardines Públicos. Allí escucha la banda y se dedica a su placer secreto: observar a la gente y «sentarse en la vida de otras personas» por un instante, escuchando sus conversaciones.

La tarde la va llenando de una alegría creciente hasta que, de pronto, tiene una revelación luminosa: todos los que están allí —los paseantes, los ancianos de los bancos, los músicos, y ella misma— no son simples espectadores, sino actores de una gran obra de teatro que se representa cada domingo. «Era exactamente como una obra de teatro», piensa, extasiada; hasta ella tiene su papel, y por eso importa que acuda puntual. Emocionada, cree que en cualquier momento toda la compañía romperá a cantar, y sus ojos se llenan de lágrimas de felicidad.

Pero entonces una joven pareja se sienta a su lado, y el muchacho, molesto por su presencia, la ridiculiza a ella y a su vieja piel —«es exactamente como una eglefina frita»—. La ilusión se hace añicos. La señorita Brill vuelve a casa sin comprar su acostumbrada rebanada de pastel de miel, entra en su cuartucho «como un armario» y guarda la piel en su caja; y al cerrar la tapa, cree oír algo llorar. «La señorita Brill» es un prodigio de sutileza sobre la soledad, la autoilusión y la crueldad, en el que un solo comentario derrumba toda una vida.

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Cada gran obra esconde gemas del pensamiento

Hay frases que atraviesan los siglos, revelan verdades profundas y muchas veces cambian vidas. Viven escondidas en las obras que han marcado la historia de la humanidad. Leer es minarlas: cuando encuentres una que de verdad lo sea, márcala; si es una gema, se publicará con tu nombre en la página del autor y del libro. También descubrirás las gemas que ha hallado la comunidad.

No toda frase es una gema: una gema se sostiene sola, dice algo profundo y resuena en cualquiera.

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