Introducción
Una de las novelas más importantes del siglo XX y una obra maestra absoluta de Virginia Woolf, la gran escritora inglesa y figura central del modernismo literario. «La señora Dalloway» (1925) transcurre en el espacio de un solo día de junio en Londres, y sigue a Clarissa Dalloway, una dama de la alta sociedad, mientras prepara la fiesta que ofrecerá esa noche en su casa.
A partir de ese hilo mínimo —una mujer que sale a comprar flores—, Woolf despliega toda la revolucionaria técnica del monólogo interior y el fluir de la conciencia, entrando y saliendo de la mente de sus personajes, tejiendo recuerdos, sensaciones y pensamientos. Mientras Clarissa evoca su juventud, su antiguo amor Peter Walsh y las decisiones que forjaron su vida, la novela sigue en paralelo a Septimus Warren Smith, un joven veterano de la Gran Guerra traumatizado y al borde de la locura, cuyo destino se entrelazará secretamente con el de Clarissa.
Marcada por el tañido de las campanas del Big Ben —«primero una advertencia, musical; luego la hora, irrevocable»—, la novela es una meditación deslumbrante sobre el tiempo, la memoria, la vida interior, la salud mental y las convenciones sociales. Con su prosa poética y su hondura psicológica, «La señora Dalloway» transformó para siempre el arte de la novela y es lectura imprescindible de la literatura universal.