Introducción
Un fantástico y delicioso cuento filosófico de Voltaire, el genio de la Ilustración, que combina la fábula oriental, la novela de aventuras y la sátira en un torrente de imaginación e ingenio. «La princesa de Babilonia» (1768) es una de las narraciones más amenas y coloristas de su autor, un viaje por el mundo entero al servicio de la crítica ilustrada.
La trama sigue a la bellísima princesa Formosanta, hija del rey de Babilonia, y al noble y misterioso pastor Amazán, unidos por un amor puesto a prueba por mil peripecias. En su busca mutua, los enamorados recorren los reinos y países de la Tierra —de Babilonia a China, de Escitia a Roma, de España a Inglaterra—, lo que permite a Voltaire pasar revista, con su habitual ironía, a las costumbres, las religiones y los gobiernos de los distintos pueblos, alabando a unos y satirizando a otros.
Con su ritmo trepidante, su exotismo, su humor y su fina crítica, «La princesa de Babilonia» es una muestra encantadora del arte del cuento volteriano. Bajo la fantasía de su trama amorosa y aventurera, late siempre la defensa de la tolerancia, la razón y la humanidad frente a la superstición y el fanatismo.