Introducción
Una de las obras más personales y hermosas de Joseph Conrad, un relato de iniciación sobre el tránsito de la juventud a la madurez, envuelto en una atmósfera opresiva y casi sobrenatural. Un joven oficial de marina, sin motivo aparente, renuncia de golpe a su cómodo puesto en un barco, poseído por la vaga inquietud de esa edad en que «la juventud despreocupada y ardida alcanza la época más consciente y conmovedora de la madurez».
Inesperadamente, recibe la oferta de su primer mando: capitanear un velero fondeado en Bangkok cuyo capitán ha muerto. Es el sueño de todo marino, y el joven lo acepta con exaltación. Pero al zarpar, el barco cae en una calma chicha interminable en el golfo de Siam; la tripulación enferma de fiebres, la quinina que debía curarlos ha desaparecido, y el joven capitán se descubre solo, cargado con «la responsabilidad del mando» y con la sombra del capitán anterior, que —según el delirante contramaestre Burns— habría maldecido el barco desde su tumba en el mar.
Entre la enfermedad, la inmovilidad y el miedo, el protagonista atraviesa su verdadera prueba: la «línea de sombra» que separa para siempre la inconsciencia juvenil de la responsabilidad adulta. Basada en la propia experiencia de Conrad al recibir su primer mando, y dedicada a su hijo y a la generación que combatía en la Gran Guerra, es una obra sobria, intensa e inolvidable sobre el paso a la edad adulta.