Introducción
Uno de los relatos más ingeniosos y divertidos de Sherlock Holmes, un enigma que empieza con una de las historias más absurdas jamás contadas. Jabez Wilson, un modesto prestamista pelirrojo, acude a Baker Street desconcertado: durante semanas ha cobrado un excelente sueldo por un trabajo grotesco, copiar a mano la Enciclopedia Británica, gracias a una misteriosa «Liga de los Pelirrojos» que, según le dijeron, admite solo a hombres «pelirrojos sanos de cuerpo y mente y mayores de veintiún años». Y de pronto, sin explicación, la Liga se ha disuelto.
A Holmes, que «comparte el amor por todo lo que es extraño y está fuera de la monótona rutina de la vida cotidiana», el disparate le huele a algo mucho más serio. Tras deducir de un vistazo media biografía de su cliente, comprende que la absurda Liga no era sino una estratagema para mantener alejado a Wilson de su casa durante horas fijas.
El motivo, descubre Holmes, es un audaz plan criminal: el astuto John Clay, ayudante del prestamista, está excavando un túnel desde el sótano de la tienda hasta la cámara acorazada de un banco vecino para robar su oro. Holmes tiende una emboscada y frustra el golpe en el último momento. «La liga de los pelirrojos» es una joya de la ingeniosidad, el humor y la deducción, uno de los favoritos de los lectores de Conan Doyle.