Introducción
Una de las más bellas y delicadas leyendas moriscas recogidas por Washington Irving en su célebre estancia en Granada, una historia de amor, música y encantamiento ambientada en los evocadores jardines de la Alhambra. Como en el resto de sus cuentos granadinos, Irving funde la crónica de su tiempo con la recreación poética de las viejas historias que aún resonaban entre los muros del palacio de los reyes moros.
La protagonista es Jacinta, una joven y encantadora huérfana que vive retirada en una torre de la Alhambra al cuidado de su tía, ignorante todavía de los «primeros susurros del amor». Su vida transcurre apacible hasta que un día conoce a un gallardo y misterioso paje al servicio de la reina, que despierta en su corazón el primer sentimiento amoroso. Cuando el joven ha de partir, deja a Jacinta prendada y anhelante.
El encantamiento llega de la mano de una aparición sobrenatural: el espíritu de una princesa mora, «de belleza dulcísima», que sostiene un laúd de plata y enseña a Jacinta el arte de una música mágica capaz de conmover los corazones y hasta de sanar a un rey. Con esa música prodigiosa, Jacinta hallará el camino hacia la felicidad y el reencuentro con su amado. Con su atmósfera de ensueño y su ternura, «La leyenda de la rosa de la Alhambra» es una joya del romanticismo y de la evocación de la Granada morisca.