Introducción
Un evocador y melancólico relato de terror y fantasía de la órbita de H. P. Lovecraft, una pieza singular y profundamente personal que funde el horror cósmico con la nostalgia y el homenaje a la imaginación. Su protagonista, el escritor Ward Phillips —trasunto evidente del propio Lovecraft, nacido en Providence—, hereda de su abuelo un extraño y antiquísimo objeto: una curiosa lámpara de aceite, cubierta de inscripciones indescifrables, que según la tradición familiar perteneció al enigmático Abdul Alhazred, el legendario autor árabe del temido Necronomicón.
Retirado del mundo, envejecido y desengañado —«la ciencia había eliminado mi creencia en lo sobrenatural»—, el escritor enciende una noche la vieja lámpara. Su luz mágica no ilumina la habitación, sino que proyecta sobre las paredes visiones portentosas: paisajes de mundos remotos, ciudades imposibles, panoramas de ensueño y de otras eras, toda la geografía fabulosa de la imaginación que había alimentado su obra a lo largo de la vida.
A través de esa lámpara prodigiosa, el relato se convierte en una emocionante reflexión sobre la creación literaria, la memoria, el poder de los sueños y la belleza que redime la soledad del artista. Con su atmósfera crepuscular y su ternura inesperada, «La lámpara de Alhazred» es una de las piezas más líricas y conmovedoras del universo lovecraftiano, un canto a la imaginación como refugio y como forma suprema de conocimiento.