Introducción
La comedia más brillante y perfecta de Oscar Wilde, y una de las cumbres del teatro cómico en lengua inglesa. Subtitulada «Una comedia frívola para gente seria», es un torbellino de ingenio y paradojas que satiriza la hipocresía, la respetabilidad y la obsesión victoriana por la seriedad. Jack Worthing lleva una doble vida: en el campo es un tutor responsable de su pupila Cecily, y para escaparse a Londres se ha inventado un hermano calavera llamado Ernesto, cuyo nombre usa en la ciudad, donde corteja a la elegante Gwendolen.
Su amigo Algernon Moncrieff practica un truco semejante: ha inventado a un amigo enfermo, «Bunbury», que le sirve de coartada para eludir compromisos sociales —el arte del «bunburismo»—. El enredo se dispara cuando ambas jóvenes, Gwendolen y Cecily, declaran estar decididas a casarse únicamente con un hombre que se llame Ernesto, y los dos amigos se ven envueltos en un tejido de identidades falsas, mientras la formidable Lady Bracknell interroga a los pretendientes con implacable esnobismo.
Entre epigramas deslumbrantes —«la verdad rara vez es pura y nunca simple»— y situaciones cada vez más disparatadas, la trama desemboca en la revelación farsesca de que Jack fue encontrado de bebé en un bolso en la estación Victoria y es, en realidad, el hermano mayor perdido de Algernon, bautizado… Ernesto. «La importancia de llamarse Ernesto» es una obra maestra del humor, la sátira social y el arte de la paradoja.