Introducción
Uno de los mejores y más célebres relatos de fantasmas de la literatura victoriana, una pequeña obra maestra del género escrita por Elizabeth Gaskell. «La historia de la vieja niñera» narra, con una atmósfera magistralmente construida de misterio y creciente inquietud, los inquietantes sucesos que rodean a una niña huérfana llevada a vivir a una vieja y solitaria mansión, donde un oscuro secreto del pasado familiar se manifiesta de forma espectral.
Publicado en 1852 en una revista dirigida por Charles Dickens, este relato es un clásico de la tradición inglesa del cuento de fantasmas navideño. La narradora es la vieja niñera del título, que rememora los años en que, siendo joven, cuidó de una niña, Rosamund, huérfana de padre y madre, en la vasta y aislada mansión de Furnivall, en un paraje solitario. A medida que avanza el invierno, comienzan a suceder cosas extrañas: el sonido de un órgano que nadie toca, la aparición espectral de una niña fantasmal en la nieve que intenta atraer a Rosamund hacia el páramo helado, y el peso de un antiguo y terrible secreto familiar —una historia de orgullo, celos y crueldad— que gravita sobre la casa. Con una maestría notable en la creación de la atmósfera, la dosificación del suspense y la fusión de lo sobrenatural con un trasfondo de culpa y castigo moral, Gaskell construye un relato sobrecogedor. «La historia de la vieja niñera» es una de las cumbres del cuento de terror gótico victoriano.
Clásico del cuento de fantasmas victoriano, «La historia de la vieja niñera» es una lectura sobrecogedora y magistral. Un oscuro secreto en una mansión solitaria, de dominio público.