Editar capítulo

Texto plano · una línea en blanco separa párrafos · «## » = subtítulo

caracteres
Cronómetro:

Lectura rápida

Premium
Velocidad ppm

Demo hasta ppm · Premium llega a ppm.

Palabras por ráfaga

Más de 1 palabra por ráfaga es premium.

Entrenar fijaciones
Intensidad
ppm
Introducción

Tipografía y lectura

Tamaño
Fondo
Ancho
Justificado
Guiones (partición)
Ortografía moderna (fué→fue)
Fuente

Voz

Tu navegador no tiene voces instaladas para la lectura.

¿Las voces suenan robóticas? Cómo instalar voces más naturales →

Acerca del libro

Portada de La cruz del diablo

Gustavo Adolfo Bécquer

La cruz del diablo

Un viajero pregunta por una cruz que los lugareños de un valle pirenaico evitan y ante la que nadie se atreve a santiguarse. La respuesta es una de las leyendas más tenebrosas de Bécquer. Cuentan que un señor cruel y temido sembró el terror en la comarca, y que ni siquiera la muerte puso fin a su maldad: su armadura vacía siguió cabalgando, poseída por el diablo. La historia de cómo la región intentó librarse de él da origen a una cruz que guarda un secreto maldito. Terror gótico y prosa poética.
Ver ficha completa

Reportar un error

¿Qué problema encontraste en este libro?

Para leer o escuchar la obra completa, adquiérela y consérvala para siempre, o hazte Premium.

Regístrate para conseguir este libro con tu 1.er crédito, o hazte Premium.

👑 Premium · acceso ilimitado
Portada de La cruz del diablo
La cruz del diablo
Gustavo Adolfo Bécquer

Introducción

A veces basta una pregunta inocente para abrir la puerta del horror. Un viajero, de paso por un valle de los Pirineos, se detiene ante una vieja cruz de piedra al borde del camino y se dispone a santiguarse, como haría cualquiera. Su guía lo detiene, espantado: ante esa cruz no se reza. Intrigado, el forastero pide que le expliquen por qué, y así comienza La cruz del diablo.

Bécquer emplea aquí uno de sus recursos favoritos: la leyenda contada a un viajero, la historia que alguien jura verdadera y que hunde sus raíces en un pasado medieval de castillos y señores feudales. Ese marco, tan sencillo, envuelve al lector en la misma curiosidad temerosa que siente el protagonista, y prepara el terreno para lo que viene.

El relato evoca a un señor de la comarca cruel y despiadado, odiado por cuantos sufrían su tiranía. Pero el verdadero espanto no está en su vida, sino en lo que ocurre después: la sospecha de que la maldad puede ser tan tenaz que ni la muerte la detenga, y que un puñado de hierro vacío pueda seguir sembrando el terror por los caminos.

Es Bécquer en su vena más gótica y oscura. Aquí no hay amores imposibles ni idealismo doliente, sino diablo, hierro y noche cerrada: armaduras que se mueven solas, tormentas, un pueblo aterrado que busca desesperadamente librarse de un mal que parece invencible. El autor dosifica la información con astucia, dejando que la imaginación del lector complete lo más terrible.

Y, fiel a su estilo, reserva para el final una vuelta de tuerca cargada de sentido, que explica el temor de los aldeanos ante esa cruz y deja un regusto inquietante difícil de sacudirse. Nada es del todo tranquilizador en el mundo de estas leyendas.

Es una lectura breve, intensa y perfecta para los amantes del terror clásico, esa puerta por la que el Romanticismo español se asoma al abismo. Demuestra que Bécquer no solo sabía ser delicado, sino también profundamente tenebroso.

Detente, como el viajero, ante la cruz maldita del camino y pregunta su historia. Después entenderás por qué allí nadie se atreve a rezar.

Toca un párrafo

Cada gran obra esconde gemas del pensamiento

Hay frases que atraviesan los siglos, revelan verdades profundas y muchas veces cambian vidas. Viven escondidas en las obras que han marcado la historia de la humanidad. Leer es minarlas: cuando encuentres una que de verdad lo sea, márcala; si es una gema, se publicará con tu nombre en la página del autor y del libro. También descubrirás las gemas que ha hallado la comunidad.

No toda frase es una gema: una gema se sostiene sola, dice algo profundo y resuena en cualquiera.

Guardar en colección

Aún no tienes colecciones. Crea la primera abajo.