Introducción
Un relato temprano y deslumbrante de Edgar Allan Poe, una tragedia de amor y muerte impregnada del romanticismo byroniano y del esplendor decadente de Venecia. En una noche de góndola, el narrador presencia una escena estremecedora frente al Palacio Ducal: un niño ha caído desde una ventana a las aguas oscuras del canal, y su madre, la bellísima marquesa Afrodita —«la adoración de toda Venecia», joven esposa del viejo e intrigante Mentoni—, contempla petrificada de horror el lugar donde se hunde su único hijo.
De pronto, una figura misteriosa envuelta en una capa surge de las sombras junto al Puente de los Suspiros, se lanza al agua y rescata al niño. Cuando devuelve la criatura a la madre, se cruzan entre ambos una mirada y unas palabras susurradas: una cita secreta, «una hora después de la salida del sol». El narrador, fascinado, traba amistad con el enigmático desconocido y lo visita al amanecer en su palacio veneciano, una fastuosa «enramada de sueños» rebosante de arte de todas las épocas, presidida por un retrato de la propia marquesa.
Entre copas de vino y confesiones exaltadas sobre el soñar como razón de su vida, el desconocido declama unos versos sobre reunirse en «ese valle hueco» de la muerte… y cae súbitamente sin vida. En ese mismo instante, un paje irrumpe con la noticia: la marquesa Afrodita ha muerto también. El narrador comprende entonces la terrible verdad: el vino estaba envenenado, y los dos amantes se han citado para encontrarse más allá de la vida. «La cita» es una obra maestra del amor imposible y del pacto de muerte.