Introducción
«Este libro es pragmático, no filosófico; un manual práctico, no un tratado sobre teorías.» Así se presenta La ciencia de hacerse rico, y esa declaración de intenciones resume por qué, más de un siglo después de su publicación en 1910, sigue siendo uno de los libros más leídos y citados sobre la prosperidad. Wallace D. Wattles no quiso escribir un ensayo para intelectuales, sino una guía directa y sin rodeos para la gente corriente que desea salir de la pobreza y prosperar.
Su punto de partida es tan provocador como estimulante: hacerse rico, sostiene Wattles, no es cuestión de azar, de talento innato ni de circunstancias afortunadas, sino de una auténtica ciencia. «Hay ciertas leyes que gobiernan el proceso de adquirir riquezas —escribe—; una vez que estas leyes son aprendidas y obedecidas, cualquier hombre o mujer se hará rico con certeza matemática.» Del mismo modo que quien aplica las reglas de la aritmética obtiene siempre el resultado correcto, quien aplica las leyes de la prosperidad obtiene, según él, la prosperidad.
Antes de entrar en el «cómo», Wattles se detiene en el «por qué», y aquí desarma una vieja idea: la de que hay algo noble en la pobreza. Para él, todo lo contrario. El deseo de riqueza, afirma, «es realmente el deseo de una vida más rica, más plena y más abundante», y ese deseo es legítimo y bueno, porque solo teniendo cubiertas nuestras necesidades podemos desarrollar plenamente el cuerpo, la mente y el alma, y ser útiles a los demás. Enriquecerse, en su visión, no es egoísmo, sino un derecho y hasta un deber.
El corazón del libro es su «primer principio»: que el pensamiento es una fuerza creadora. Wattles, inscrito en la corriente del Nuevo Pensamiento, sostiene que la mente puede dar forma a la realidad material, que la naturaleza es un almacén inagotable de recursos —«hay más que suficiente para todos»— y que la clave está en pensar y actuar «de una determinada manera»: con un propósito claro, una fe inquebrantable, una gratitud constante y, sobre todo, con una mentalidad creadora en lugar de competitiva. No se trata de arrebatar a otros lo que tienen, sino de crear valor nuevo, de dar a cada persona más de lo que se recibe de ella.
El resultado es un manual breve, ordenado y sorprendentemente moderno, cuyas ideas —la mentalidad de abundancia, el poder del pensamiento y la gratitud, la acción con propósito en el presente— reaparecen, casi palabra por palabra, en incontables libros de emprendimiento y desarrollo personal de nuestros días. No en vano, a comienzos del siglo XXI fue redescubierto y reconocido como una de las fuentes directas del célebre fenómeno El Secreto.
Se lea con entusiasmo o con espíritu crítico, La ciencia de hacerse rico es un documento fascinante: la formulación pionera, clara y sin adornos, de toda una manera de entender la riqueza y el éxito que hoy da forma a buena parte de la cultura del emprendimiento. Un pequeño clásico para conocer las raíces de lo que tantos repiten sin saber de dónde viene.