Introducción
Un relato de terror de Arthur Conan Doyle magistral en su frialdad, una historia de venganza consumada en las tinieblas de las catacumbas romanas. Dos arqueólogos amigos, el inglés Kennedy y el alemán Burger, comparten en Roma la pasión por la Antigüedad. Kennedy, un joven rico y disoluto que «amaba su especialidad con un amor que llegaba casi a la monomanía», presume ante Burger de sus conquistas amorosas y le insinúa una reciente y turbia aventura con una mujer a la que ha seducido y abandonado.
Burger, más reservado, le confía a cambio un secreto profesional que enloquece de envidia a Kennedy: ha descubierto una catacumba cristiana virgen, intacta desde la Antigüedad, un hallazgo arqueológico incalculable. «Usted ha descubierto una catacumba nueva», exclama Kennedy, ansioso por conocer su ubicación, dispuesto a lo que sea por compartir la gloria.
Burger accede a llevarlo una noche a las profundidades del laberinto subterráneo. Y allí, en la oscuridad absoluta, se cierra la trampa: Burger revela que la mujer deshonrada y abandonada por Kennedy era su prometida, y lo abandona a su suerte para que muera emparedado entre los muertos. «Yo no esperaba que usted revelase el suyo, y no debe esperar que yo revele el mío», sentencia. Un relato escalofriante sobre la venganza y la crueldad calculada, heredero de Poe.