Introducción
Uno de los relatos de terror más eficaces y escalofriantes de Bram Stoker, el creador de Drácula, una obra maestra del cuento gótico sobre una casa maldita, un pasado siniestro y un destino inexorable. El protagonista, Malcolmson, es un joven y racional estudiante de matemáticas que, buscando soledad y silencio para preparar sus exámenes, alquila una vieja y solitaria mansión de mala fama en un pueblo apartado: la antigua casa de un juez cruel y temido.
La casa, que «parecía más una casa fortificada que una vivienda ordinaria», está deshabitada desde hace años, y los lugareños se niegan a acercarse a ella, advirtiendo al estudiante de los peligros que encierra. Confiado en su escepticismo, Malcolmson se instala allí, pero pronto empieza a notar «el ruido que hacían las ratas», que corren por las paredes en número creciente. Una rata enorme, de ojos malignos, lo observa desde la chimenea, junto a la cuerda de la vieja campana de alarma que pende del techo.
A medida que avanzan las noches, la presencia sobrenatural del juez muerto —cuyo retrato preside la sala— se hace cada vez más palpable y amenazadora, en una espiral de terror que conduce a un desenlace inolvidable y estremecedor. Con su atmósfera opresiva, su tensión creciente y su maestría en el escalofrío, «La casa del juez» es una joya del relato de terror y una muestra del genio gótico de Bram Stoker.