Introducción
Un breve y divertido cuento de los hermanos Grimm, una de esas pequeñas fábulas etiológicas que explican, con humor, el porqué de las cosas del mundo. Tres compañeros de lo más dispares —una brizna de paja, una brasa encendida y una judía verde— se unen y deciden emprender juntos un gran viaje por el mundo.
Todo va bien hasta que llegan a un arroyo sin puente que no pueden cruzar. Ingeniosa, la brizna de paja se ofrece a tenderse de orilla a orilla para que las otras dos pasen por encima. Pero cuando la brasa, ardiente, llega a la mitad, la paja empieza a arder y se parte: la brasa cae al agua con un chisporroteo y se apaga, y la paja es arrastrada por la corriente.
La judía verde, testigo del desastre, se ríe tanto que ¡revienta de risa! Por fortuna, un sastre que descansaba en la orilla la cose con su aguja y su hilo, dejándola entera de nuevo. Y así explica el cuento, con su lógica risueña, por qué «todas las judías verdes tienen una hebra»: la costura del sastre. Una miniatura llena de gracia sobre la amistad, el desastre y el origen fabuloso de las cosas.