Introducción
Uno de los cuentos más líricos y atmosféricos de los hermanos Grimm. En medio de un gran bosque se alza un viejo palacio donde vive sola una bruja poderosa que de día se transforma en gato o búho. Todo el que se acerca a cien pasos queda paralizado; y a las doncellas inocentes que entran en su círculo las convierte en pájaros y las encierra en cestas: guarda ya siete mil aves cantoras en sus salas.
Los jóvenes prometidos Jorinde y Joringel, paseando enamorados por el bosque, se acercan sin darse cuenta demasiado al palacio. Cae el sol, y la bruja convierte a Jorinde en ruiseñor y se la lleva, mientras Joringel queda inmóvil «como una piedra», sin poder hablar ni moverse. Cuando por fin lo libera, suplica en vano que le devuelva a su amada. Desolado, se marcha a apacentar cabras en un pueblo lejano.
Una noche, Joringel sueña con una flor roja como la sangre, con una perla de rocío en el centro, capaz de romper todo encantamiento y de devolverle a Jorinde. Al despertar, la busca por montañas y valles hasta encontrarla al noveno día. Con ella llega al palacio sin quedar paralizado, y descubre entre miles de ruiseñores el que la bruja intenta ocultar: lo toca con la flor y recupera a su Jorinde, «tan bella como había sido siempre», liberando además a todas las demás doncellas. «Jorinde y Joringel» es una fábula delicada sobre el amor, la perseverancia y la magia vencida.