Introducción
La entrañable continuación de «Mujercitas», uno de los clásicos más queridos de la literatura juvenil, escrita por Louisa May Alcott. «Hombrecitos» (Little Men, 1871) retoma a la inolvidable Jo March, ahora convertida en la señora Bhaer, y la sigue en una nueva y hermosa aventura: la de dirigir, junto a su marido, una escuela muy especial para niños en la finca de Plumfield.
Jo y el profesor Bhaer han fundado un internado singular, regido no por la disciplina rígida y el castigo, sino por el cariño, la libertad, el juego y la confianza. Allí conviven una alegre y variopinta pandilla de muchachos —traviesos, huérfanos, tímidos o rebeldes—, cada uno con su carácter y sus problemas, que van creciendo y formándose como personas bajo la guía amorosa y sabia de «mamá Bhaer». Entre travesuras, lecciones de vida, pequeñas tragedias y grandes alegrías, la novela despliega una pedagogía adelantada a su tiempo, basada en el amor y en el respeto a la individualidad de cada niño.
Con la ternura, el humor y la calidez que caracterizan a Alcott, «Hombrecitos» es un canto a la educación, la infancia y los valores del corazón. Una lectura entrañable que ha encantado a generaciones y que prolonga el mundo luminoso de «Mujercitas».