Introducción
Una de las novelas cortas más profundas y personales de Antón Chéjov, un penetrante estudio sobre la rebeldía moral, el trabajo y el conflicto con la sociedad, en el que resuenan los ecos del pensamiento de Tolstói. Subtitulada «Relato de un provinciano», narra en primera persona la historia de Misail Poloznev, hijo de un arquitecto respetable de una ciudad de provincias rusa.
Misail, incapaz de soportar la hipocresía, la vanidad y el vacío de la vida burguesa a la que su clase lo destina, toma una decisión escandalosa para su entorno: renunciar a las «posiciones sociales» propias de los señores y ganarse el pan con el trabajo físico, como un simple obrero —«no sé en virtud de qué razones no me lo he de ganar yo así»—. Su padre lo repudia, la ciudad entera lo desprecia y lo considera un proletario degradado, pero Misail persiste en su búsqueda de una vida honrada y auténtica, pintando decoraciones y trabajando con las manos.
A través de su historia de amor y desengaño, de sus amistades y de su choque permanente con una sociedad mezquina —«la gente de su clase no está dispuesta a permitir que lo sea usted»—, Chéjov compone un retrato desolado y a la vez luminoso de la Rusia provinciana y una honda reflexión sobre la autenticidad, la dignidad del trabajo y la libertad de vivir según la propia conciencia. Una obra maestra de la madurez del gran escritor.