Introducción
Un idilio épico de Goethe, uno de los poemas narrativos más queridos de la literatura alemana: una historia sencilla y luminosa de amor y hospitalidad ambientada en tiempos convulsos. Compuesto originalmente en hexámetros al modo de la epopeya clásica, el poema traslada la grandeza homérica al mundo cotidiano de una pequeña ciudad alemana a orillas del Rin, sacudida por las guerras y el éxodo de refugiados que provocó la Revolución francesa.
Hermann, hijo único de un acomodado posadero, se enamora de Dorotea, una joven refugiada, valerosa y digna, que huye con una columna de desterrados. Contra el deseo de su padre, que aspira a una nuera rica, y guiado por la comprensión del bondadoso cura y del boticario, Hermann seguirá los dictados de su corazón. La joven, humilde pero de gran nobleza de alma, encarna las virtudes domésticas y la entereza en la adversidad.
Con su serena belleza, su celebración de los valores sencillos —el trabajo, la familia, la hospitalidad, el amor verdadero— y su contraste entre la paz del hogar y el drama de la Historia, «Hermann y Dorotea» es una obra maestra del clasicismo de Weimar. Goethe convierte una modesta historia de pueblo en un canto universal a la dignidad humana, la solidaridad y el amor que florece incluso en medio de la desgracia.