Introducción
Uno de los cuentos más famosos y perturbadores de los hermanos Grimm. En tiempos de hambruna, un pobre leñador se deja convencer por su segunda esposa de abandonar a sus dos hijos, Hansel y Gretel, en lo más profundo del bosque. La primera vez, el astuto Hansel siembra el camino de guijarros blancos que brillan a la luz de la luna «como un camino de plata» y los niños regresan. Pero la segunda vez solo tiene migas de pan, que los pájaros se comen, y los hermanos quedan perdidos y solos.
Hambrientos, encuentran entonces una casita de ensueño: techos de chocolate, paredes de mazapán, ventanas de caramelo. Cuando empiezan a devorarla, aparece su dueña, una bruja que engorda a Hansel en una jaula para comérselo y esclaviza a Gretel. Es la niña quien, con astucia, engaña a la bruja miope y la empuja a su propio horno encendido. Liberado Hansel, los hermanos vuelven a casa cargados de perlas y piedras preciosas, donde el padre —muerta ya la madrastra— los recibe llorando de alegría.
Recogido por Jacob y Wilhelm Grimm en 1812, «Hansel y Gretel» es a la vez un cuento de terror y de esperanza: nacido del miedo real al hambre y al abandono, celebra el ingenio de los niños frente a la crueldad de los adultos. Sus imágenes —el rastro de migas, la casa de dulces, el horno de la bruja— son ya patrimonio universal de la infancia.