Introducción
Un célebre y conmovedor cuento moral de Charles Perrault, la historia de una paciencia y una virtud llevadas hasta el límite, que recrea uno de los relatos más difundidos de la tradición literaria europea. No lejos de los Alpes vive un príncipe joven, bravo y admirado por todos, pero aquejado de una singular obsesión: una desconfianza absoluta hacia las mujeres, «porque en ellas solo veía engaño y perfidia», que lo ha llevado a rechazar el matrimonio.
Un día, cazando, conoce a Grisélida, una humilde y hermosa pastora cuya bondad, sencillez y nobleza de alma cautivan al príncipe: «la llama del amor iba en aumento en su corazón». Se casa con ella y la eleva a princesa. Pero, incapaz de vencer del todo su recelo, decide someter a su esposa a una serie de pruebas crueles y prolongadas para comprobar la sinceridad de su virtud: le hace creer que le arrebata a su hija, la humilla, la repudia y la reduce de nuevo a la pobreza.
Grisélida soporta cada afrenta con una humildad y una constancia inquebrantables, sin una queja, convencida de que debe someterse a la voluntad de su señor. Su paciencia infinita acaba por vencer la desconfianza del príncipe y es recompensada con la felicidad y el reconocimiento. Con su moral sobre la virtud probada y su emotiva heroína, «Grisélida» es un clásico de la literatura moral europea, cantado por Boccaccio, Petrarca y Chaucer antes que por Perrault.