Introducción
Uno de los diálogos más importantes de la madurez de Platón, dedicado a una de las grandes preguntas de la ética: ¿en qué consiste el bien y la vida buena? ¿Es el placer, o es la sabiduría? El debate enfrenta dos posturas radicales: la de Filebo, que sostiene que «el Bien para todos los seres animados consiste en la alegría, el placer y el recreo», y la de Sócrates, que defiende que el bien está en la sabiduría, la inteligencia y el conocimiento.
El propósito del diálogo es claro: «explicar cuál es la manera de ser y la disposición del alma capaz de procurar a todos los hombres una vida dichosa». Sócrates somete el placer a un análisis minucioso, distinguiendo placeres puros de placeres mezclados con dolor, verdaderos de falsos, y muestra que ni el placer ni la inteligencia por separado bastan para la vida perfecta.
La conclusión es sutil y equilibrada: la vida buena no es la del puro placer ni la de la pura inteligencia, sino una mezcla bien ordenada de ambos, en la que la razón y la medida ocupan el lugar rector y el placer queda subordinado al orden. Con su rigor analítico y su teoría del bien como armonía y proporción, el «Filebo» es una obra capital de la ética platónica y una reflexión perdurable sobre la felicidad.