Introducción
Una de las obras maestras absolutas del cuento moderno y el relato más célebre de Katherine Mansfield, una joya de sensibilidad, precisión y hondura moral. En una espléndida mañana de verano —«no podrían haber tenido un día más perfecto para una fiesta en el jardín si lo hubieran pedido»—, la familia Sheridan, acomodada y despreocupada, prepara una lujosa fiesta al aire libre en su hermoso jardín: carpas, flores, músicos, exquisiteces.
La joven Laura, la más sensible de las hijas, se ocupa entusiasmada de los preparativos, embriagada por la belleza del día, las rosas y el bullicio feliz. Pero, de pronto, llega una noticia terrible: un carretero pobre que vivía al pie de la colina, junto a la casa de los Sheridan, ha muerto en un accidente, dejando viuda y cinco hijos. Laura, horrorizada, propone suspender la fiesta por respeto; su madre y su hermana, sin embargo, se niegan escandalizadas, y la celebración sigue adelante con toda su alegría.
Terminada la fiesta, la madre envía a Laura con una cesta de sobras a la casa del muerto. El descenso de la muchacha desde el jardín luminoso hasta la humilde vivienda enlutada, y su encuentro con el rostro sereno del difunto, se convierten en una epifanía sobre la vida, la muerte, la desigualdad social y el despertar de la conciencia. Con una prosa de delicadeza deslumbrante, «Fiesta en el jardín» es un prodigio del relato breve y una de las cumbres de la literatura del siglo XX.