Introducción
Uno de los evangelios apócrifos más importantes y estudiados, una colección de dichos secretos atribuidos a Jesús que ofrece una visión distinta y fascinante de su enseñanza. El «Evangelio de Tomás» no narra la vida de Jesús, sino que reúne una serie de sentencias, parábolas y máximas —muchas semejantes a las de los evangelios canónicos, otras enteramente propias— que invitan al lector a buscar el conocimiento interior y el Reino que está «dentro» y «fuera» de cada uno.
Descubierto en 1945 entre los códices de Nag Hammadi (Egipto), este evangelio, de carácter gnóstico, consiste en una colección de unos ciento catorce «logia» o dichos de Jesús, sin apenas narración ni relato de la pasión. Presentado como las «palabras secretas» que Jesús comunicó al apóstol Tomás, el texto propone una vía de salvación basada en el conocimiento (gnosis) y en el descubrimiento del yo verdadero: quien comprende el sentido oculto de estas palabras «no gustará la muerte». Muchos dichos coinciden con los de los evangelios sinópticos (parábolas del sembrador, del grano de mostaza, etc.), pero otros son singulares y enigmáticos, y presentan una espiritualidad más interior y mística, en la que el Reino de Dios no es un acontecimiento futuro, sino una realidad presente que hay que descubrir en uno mismo y en el mundo. El Evangelio de Tomás ha tenido una enorme importancia para el estudio del cristianismo primitivo, del gnosticismo y de la tradición de los dichos de Jesús.
Texto apócrifo capital y colección de dichos secretos de Jesús, el «Evangelio de Tomás» es una lectura enigmática y sugerente. La sabiduría oculta del Maestro, de dominio público.