Introducción
Uno de los evangelios apócrifos más importantes y antiguos, célebre por ofrecer un relato singular de la pasión y la resurrección de Jesús, con elementos legendarios ausentes de los evangelios canónicos. El «Evangelio de Pedro» se conserva de forma fragmentaria, pero su narración de la muerte de Cristo y, sobre todo, su asombrosa descripción de la resurrección lo convierten en un texto fascinante del cristianismo primitivo.
Atribuido al apóstol Pedro, este evangelio se conocía por las menciones de los autores antiguos hasta que se descubrió un fragmento importante en Egipto a finales del siglo XIX. El texto conservado narra el proceso, la crucifixión, la muerte, la sepultura y la resurrección de Jesús, con notables diferencias respecto a los relatos canónicos. Entre sus rasgos más llamativos figuran una tendencia a atenuar la responsabilidad de los romanos y a acentuar la de las autoridades judías, y sobre todo una descripción espectacular y prodigiosa de la resurrección, en la que unos guardianes ven salir del sepulcro a Jesús acompañado de dos figuras celestiales, con detalles de gran fuerza visionaria que no aparecen en ningún evangelio del Nuevo Testamento. Estas características, junto con ciertos rasgos que fueron considerados sospechosos por la Iglesia antigua, hicieron que el texto quedara al margen del canon. El Evangelio de Pedro es un documento de primer orden para el estudio de la formación de las tradiciones sobre la pasión y la resurrección.
Texto apócrifo capital sobre la pasión y la resurrección, el «Evangelio de Pedro» es una lectura sorprendente y reveladora. Otro relato de la muerte y resurrección de Cristo, de dominio público.