Introducción
Uno de los evangelios apócrifos más fascinantes del cristianismo primitivo, un texto gnóstico que otorga un papel central a María Magdalena como discípula privilegiada de Jesús. El «Evangelio de María Magdalena» presenta a María no solo como seguidora, sino como depositaria de enseñanzas secretas del Salvador, que ella transmite a los demás apóstoles, en un texto de gran interés espiritual e histórico sobre el papel de la mujer en los orígenes del cristianismo.
Conservado de forma fragmentaria en un manuscrito copto (y en algunos fragmentos griegos), este evangelio apócrifo, de raíz gnóstica, escrito probablemente en el siglo II, presenta a María Magdalena en una posición de especial dignidad y autoridad espiritual. Tras la partida de Jesús, los discípulos están desanimados y temerosos; María los consuela y, a petición de Pedro, les transmite una enseñanza secreta que el Salvador le había revelado solo a ella, sobre el ascenso del alma, la naturaleza de la materia y el destino del espíritu tras la muerte. Su exposición provoca la reacción de algunos apóstoles —especialmente Pedro y Andrés—, que dudan de que Jesús hubiera confiado tales revelaciones a una mujer, lo que da lugar a un notable episodio sobre la autoridad espiritual femenina. El texto refleja la espiritualidad gnóstica y ha cobrado gran relevancia en los estudios sobre el papel de las mujeres en el cristianismo primitivo. Es una obra breve, enigmática y sugerente.
Texto apócrifo revelador sobre María Magdalena y la mujer en el cristianismo primitivo, este evangelio es una lectura fascinante y espiritual. La voz de la discípula predilecta, de dominio público.