Introducción
El más breve, antiguo y directo de los cuatro evangelios canónicos, considerado por muchos estudiosos el primero en escribirse. El «Evangelio de Marcos» narra la vida pública de Jesús —su predicación, sus milagros, su enfrentamiento con las autoridades, su pasión, muerte y resurrección— con un estilo rápido, vívido y lleno de acción, centrado en Jesús como el Hijo de Dios que actúa con poder y sufre por la humanidad.
Atribuido a Marcos, discípulo y compañero de los apóstoles, este evangelio es el más corto y, según la opinión predominante, el más antiguo, fuente de los de Mateo y Lucas. Su relato es dinámico y conciso: Marcos escribe casi sin pausas, encadenando los episodios con su característico «y en seguida», y presenta a un Jesús activo, poderoso en sus obras (curaciones, exorcismos, milagros) y a la vez profundamente humano. El evangelio recorre el ministerio de Jesús en Galilea, su enseñanza en parábolas, sus conflictos con fariseos y escribas, el reconocimiento progresivo de su identidad —el «secreto mesiánico»— y, en su segunda parte, el camino hacia Jerusalén y el drama de la pasión, culminando en la muerte en la cruz y el anuncio de la resurrección. Con su sobriedad, su fuerza narrativa y su hondura, el Evangelio de Marcos ofrece un retrato inmediato y conmovedor de Jesús, y es un texto fundamental del cristianismo y de la cultura universal.
El más antiguo y directo de los evangelios, el «Evangelio de Marcos» es una lectura vívida y esencial. El relato inmediato de la vida de Jesús, de dominio público.